1 octubre 2025

FUTURO CANCELADO
El arte, a través de esta exposición y en su vocación de ser una herramienta para pensar el presente, nos invita a reflexionar sobre un tiempo complejo y convulso como es el futuro, que en la incierta actualidad tiene su antesala.
El objetivo no es otro que el de convocar una rara sensación de estremecimiento para que, con ella, a través de los trabajos de Greta Alfaro, Edu López y Txuspo Poyo, así como de una selección de obras de la colección de arte contemporáneo del Ayuntamiento de Pamplona, pueda crecer nuestra sensibilidad, pese a percibir que quizás estamos dando vueltas sin parar en un mundo que parece cada vez más fosilizado.
CANCELLED FUTURE
Art, through this exhibition and in its vocation as a tool for thinking about the present, invites us to reflect on a complex and turbulent time such as the future, which has its prelude in the uncertain present.
The objective is none other than to evoke a strange sense of shuddering so that, through the works of Greta Alfaro, Edu López, and Txuspo Poyo, as well as a selection of works from the Pamplona City Council’s Contemporary Art Collection, our sensitivity may grow, despite perceiving that perhaps we are going around in circles endlessly in a world that seems increasingly fossilized.


Carlos Cánovas (Hellín, Albacete, 1951), afincado en Pamplona desde siempre, suele ser definido, en cuanto fotógrafo, como un artista meditativo, reflexivo, lírico. Se hace hincapié en su querencia por la naturaleza y se pone de relieve su maestría para captar los espacios urbanos periféricos, levantando acta notarial de la ausencia-presencia del ser humano. El paisaje, la naturaleza, la arquitectura, lo urbano y sus meandros nos remiten siempre a un humanismo latente, a una aspiración original, no tanto por ser diferente sino por atrapar lo esencial. Como todo creador de imágenes, en Carlos Cánovas, tras la serenidad de iunn sólido equilibrio, en la rotundidad de sus encuadres matemáticamente pergeñados, hay pulsiones más o menos inconscientes. De ahí que siempre quepa hurgar en sus imágenes un indefinible aroma de misterio, un enigma indescifrable. Pero en ocasiones, como con “Espacio anónimo”, esa incertidumbre se hace más palpable y la sombra y la zozobra lo impregnan todo (Juan Zapater, de la hoja de sala de la exposición).
Carlos Cánovas (Hellín, Albacete, 1951), a lifelong resident of Pamplona, is often described as a meditative, reflective, and lyrical photographer. His affinity for nature is emphasized, as is his mastery in capturing peripheral urban spaces, recording the absence-presence of humankind. Landscape, nature, architecture, the urban environment, and its meandering paths always evoke a latent humanism, an original aspiration, not so much to be different but to capture the essential. Like every creator of images, in Carlos Cánovas, beneath the serenity of a solid equilibrium, in the starkness of his mathematically crafted compositions, lie more or less unconscious impulses. Hence, one can always discern in his images an indefinable aura of mystery, an undecipherable enigma. But sometimes, as with «Anonymous Space», that uncertainty becomes more palpable and shadow and unease permeate everything (Juan Zapater, from the exhibition’s room leaflet).
Sala de Armas. Ciudadela de Pamplona. Desde el 1 de octubre de 2025 al 11 de enero de 2026.